No hay duda que el Heavy Metal es bueno para el ser humano, pero también sigue la regla de que todo en exceso es malo, y puede llegar a extremos infernales. La adicción de Roger Tullgren por el heavy metal es tan fuerte que le impide trabajar como un ciudadano normal. Es por eso que el Estado sueco ha reconocido su handicap, y ha decidido darle una subvención de 400 euros mensuales, mientras él se gana el resto de su sueldo trabajando a medio tiempo. Que heavy!
La historia es así: cuando Roger tenía 6 años, allá por 1971, su hermano llegó a casa con un disco de Black Sabbath gatillando la adicción. Ahora Roger tiene 42, y durante diez años ha estado intentando que el Estado reconociera su adicción como una inhabilitación parcial para trabajar. Y su problema de verdad es heavy. Por ejemplo, el año pasado Roger no pudo evitar asistir a casi 300 conciertos, lo que le impidió presentarse a trabajar regularmente, por lo cual fue despedido una vez más. Luego de hablar con 3 psicólogos, éstos concluyeron que Roger necesitaba ayuda financiera tal como cualquier otro minusválido. Ellos argumentan que la idea no es fomentar la adicción, sino que ayudar a Roger a que tenga una vida compatible con su problema. Dejan en claro de que este es un caso realmente extremo.
Ahora Roger trabaja lavando platos a medio tiempo, y su jefe le permite vestirse de acuerdo a su adicción, con calaveras y crucifijos invertidos. El volumen de su música puede mantenerlo en 11 cuando no hay clientes, y debe bajarlo cuando pueda molestar a otros. Que jefe tan compresivo.
La adicción igual tiene sentido, porque el heavy metal no sólo tiene cosas demoniacas asociadas, también hay chicas y cerveza! A mí esta noticia me parece bastante divertida, pero reconozco que mi opinión es muy sesgada, ya que no estaría muy contento si el Estado se pone a financiar adictos al reggaeton, al R&B o a andar saltando en el tablón. Ahí me opondría rotundamente!! Heavy Metal is the law!
Ahora Roger trabaja lavando platos a medio tiempo, y su jefe le permite vestirse de acuerdo a su adicción, con calaveras y crucifijos invertidos. El volumen de su música puede mantenerlo en 11 cuando no hay clientes, y debe bajarlo cuando pueda molestar a otros. Que jefe tan compresivo.
La adicción igual tiene sentido, porque el heavy metal no sólo tiene cosas demoniacas asociadas, también hay chicas y cerveza! A mí esta noticia me parece bastante divertida, pero reconozco que mi opinión es muy sesgada, ya que no estaría muy contento si el Estado se pone a financiar adictos al reggaeton, al R&B o a andar saltando en el tablón. Ahí me opondría rotundamente!! Heavy Metal is the law!
1 comentario:
Jajajaja muy divertida la nota sobre el chabon heavy (L) pero bueeeeeeeh, no tengo ganas de hablar de eso. Además ya te dije mi opinión.
Libre expresión? de CUALQUIER cosa?
oook, yo opino que a Videla habría que cortarle el pene en 8 pdazos y hacercelós comer.
¡REPRESIÓN, VIOLACIONES Y PICANAS PARA TODOS ESOS HIJOS DE PUTA!
Hacé un posteo sobre eso para la próxima =p
saludosssss
Publicar un comentario